Qué hacer si te despiden: derechos, plazos y errores comunes

Recibir una carta de despido es una de las situaciones más estresantes en la vida laboral de cualquier persona. A la incertidumbre económica se suma el desconocimiento legal: ¿el despido es correcto?, ¿tengo derecho a indemnización?, ¿cuánto tiempo tengo para reclamar? Actuar sin información puede suponer perder miles de euros o incluso el derecho a impugnar el despido. En este artículo te explicamos qué hacer si te despiden, las diferencias entre los tipos de despido, los plazos clave y los errores más comunes que debes evitar.


Primeros pasos tras un despido

Lo primero que debes saber es que un despido no es automáticamente legal, aunque la empresa así lo afirme. La ley exige que el despido cumpla una serie de requisitos formales y materiales. Por ello, es fundamental:

  • Leer detenidamente la carta de despido
  • Guardar toda la documentación (contrato, nóminas, correos, WhatsApp laborales)
  • No firmar nada sin entenderlo (o firmar “no conforme”)
  • Consultar cuanto antes con un profesional

El tiempo juega en tu contra, y muchos derechos se pierden simplemente por dejar pasar los días.


Diferencia entre despido objetivo, disciplinario e improcedente

No todos los despidos son iguales. Identificar el tipo de despido es clave para saber si tienes derecho a indemnización y en qué cuantía.

Despido objetivo

El despido objetivo se basa en causas económicas, técnicas, organizativas o de producción, o bien en causas objetivas relacionadas con el trabajador (ineptitud sobrevenida, faltas de adaptación).

Características principales:

  • Debe comunicarse por escrito, explicando claramente la causa
  • La empresa debe preavisar con 15 días (o pagarlos)
  • Da derecho a una indemnización de 20 días por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades

Si la empresa no justifica bien la causa o incumple los requisitos formales, el despido puede ser declarado improcedente.


Despido disciplinario

El despido disciplinario se produce por un incumplimiento grave y culpable del trabajador, como faltas reiteradas de asistencia, desobediencia, ofensas graves o bajo rendimiento continuado.

Puntos clave:

  • No tiene derecho a indemnización
  • Debe describir con detalle los hechos que lo motivan
  • La carga de la prueba recae en la empresa

Muchos despidos disciplinarios acaban siendo declarados improcedentes porque la empresa no logra demostrar los hechos alegados.


Despido improcedente

Un despido es improcedente cuando:

  • No se acredita la causa alegada
  • La causa no es suficientemente grave
  • No se han cumplido los requisitos legales

En este caso, la empresa debe elegir entre:

  • Readmitir al trabajador
  • O pagar una indemnización de 33 días por año trabajado (con límites legales según antigüedad)

Este es el escenario más habitual cuando se impugna un despido.


Plazos para reclamar un despido

Uno de los aspectos más importantes —y más desconocidos— son los plazos. No respetarlos implica perder el derecho a reclamar, aunque el despido sea claramente injusto.

  • El plazo para impugnar un despido es de 20 días hábiles
  • No cuentan sábados, domingos ni festivos
  • El plazo empieza a contar desde el día siguiente al despido

Antes de acudir a juicio es obligatorio presentar una papeleta de conciliación, lo que suspende temporalmente el plazo. Aun así, apurar los tiempos es muy arriesgado.

En la práctica, esperar “a ver qué pasa” o confiar en una negociación informal suele acabar en la pérdida del derecho a demandar.


Errores comunes que hacen perder indemnización

Muchos trabajadores pierden dinero no porque no tengan razón, sino por cometer errores evitables. Estos son los más frecuentes:

Firmar la carta de despido sin precauciones

Firmar “conforme” puede interpretarse como aceptación del despido. Lo recomendable es firmar “no conforme” o limitarse a firmar como “recibido”.


No revisar el finiquito

El finiquito no es la indemnización. Incluye salarios pendientes, vacaciones no disfrutadas y otras cantidades. Firmarlo sin revisar puede suponer renunciar a importes que te corresponden.


Pensar que no se puede hacer nada

Muchas personas aceptan el despido porque “la empresa manda”. La realidad es que un porcentaje muy alto de despidos se declaran improcedentes cuando se reclaman correctamente.


Dejar pasar el plazo

Es el error más grave. Una vez transcurridos los 20 días hábiles, ya no se puede reclamar, aunque el despido sea nulo o claramente ilegal.


No guardar pruebas

Correos, mensajes, evaluaciones, cuadrantes de horario o testigos pueden ser decisivos. No conservarlos puede debilitar gravemente una reclamación.


¿Cuándo conviene reclamar siempre?

Como norma general, casi siempre conviene consultar y valorar la reclamación, especialmente si:

  • Llevas tiempo en la empresa
  • No estás de acuerdo con las causas alegadas
  • El despido ha sido repentino
  • No te han pagado indemnización

Incluso cuando parece claro que no hay derecho a indemnización, muchas veces se consigue mejorar el resultado mediante negociación o reclamación.


Conclusión

Un despido no es solo una decisión empresarial: es un acto jurídico con consecuencias importantes. Conocer tus derechos, respetar los plazos y evitar errores comunes puede marcar la diferencia entre perder una indemnización o recibir lo que te corresponde legalmente.

Ante un despido, informarse rápido y actuar con criterio es la mejor defensa.

Por Ian

Un comentario sobre «Qué hacer si te despiden: derechos, plazos y errores comunes»
  1. Ojalá hubiera leído esto antes de mi despido. No tenía ni idea de que había tantos errores comunes que te hacen perder dinero. Muy claro y directo.

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