Hablar de herencias suele generar incomodidad, pero enfrentarse a una sin información puede convertirse en un verdadero problema legal y económico. Firmar documentos sin comprender sus consecuencias, desconocer los plazos o no saber cómo afectan las deudas del fallecido son errores más comunes de lo que parece. En muchas ocasiones, aceptar una herencia sin asesoramiento acaba suponiendo más pérdidas que beneficios.
En este artículo te explicamos lo que nadie suele contar sobre herencias y testamentos: la diferencia entre heredar y aceptar a beneficio de inventario, los impuestos y plazos clave, y los conflictos más frecuentes entre herederos.

¿Qué implica realmente heredar?
Cuando una persona fallece, su patrimonio —bienes, derechos y también deudas— se transmite a sus herederos. Este es un punto clave que muchas personas desconocen: heredar no significa solo recibir bienes, sino asumir todo el conjunto patrimonial del fallecido.
Aceptar una herencia sin analizar su contenido puede implicar responder con tu propio patrimonio de deudas ocultas, avales o préstamos impagados. Por eso, antes de firmar cualquier documento, conviene entender bien las opciones disponibles.
Diferencia entre aceptar una herencia y aceptarla a beneficio de inventario
Aceptación pura y simple de la herencia
Es la forma más común —y también la más arriesgada— de aceptar una herencia. Cuando se acepta de forma pura y simple:
- El heredero adquiere todos los bienes
- También asume todas las deudas del fallecido
- Responde de esas deudas incluso con su patrimonio personal
Muchas herencias se aceptan de forma tácita, sin firmar nada expresamente, simplemente realizando actos como vender bienes o disponer del dinero del fallecido.
Aceptación a beneficio de inventario
La aceptación a beneficio de inventario es una opción legal que protege al heredero. En este caso:
- Las deudas se pagan solo con los bienes heredados
- El patrimonio personal del heredero queda a salvo
- Si las deudas superan a los bienes, no hay obligación de pagar la diferencia
Esta modalidad permite conocer exactamente qué se hereda antes de asumir responsabilidades económicas. Es especialmente recomendable cuando:
- Se desconoce la situación financiera del fallecido
- Hay sospecha de deudas ocultas
- Existen negocios, avales o préstamos pendientes
Aunque es un trámite algo más formal, suele evitar problemas graves a largo plazo.
¿Se puede renunciar a una herencia?
Sí. Si tras analizar la situación resulta perjudicial, es posible renunciar a la herencia. La renuncia:
- Debe hacerse de forma expresa
- Es irrevocable
- Impide recibir bienes, pero también evita asumir deudas
Renunciar a tiempo puede ser una decisión sensata y legalmente válida.

Impuestos en las herencias: lo que debes saber
Uno de los aspectos más desconocidos —y temidos— de las herencias es la fiscalidad. Heredar implica pagar impuestos, incluso aunque no se haya recibido dinero en efectivo.
Impuesto de Sucesiones
El principal impuesto es el Impuesto de Sucesiones, que grava la transmisión de bienes por fallecimiento. Su importe depende de varios factores:
- Valor de la herencia
- Grado de parentesco
- Lugar de residencia del fallecido
- Bonificaciones o reducciones aplicables
En algunos casos, el impuesto puede ser elevado y exigirse antes de poder disponer de los bienes heredados.
Otros gastos asociados
Además del impuesto principal, pueden existir:
- Gastos notariales
- Registro de la propiedad
- Plusvalía municipal (en inmuebles urbanos)
- Honorarios profesionales
No tener en cuenta estos costes puede generar problemas de liquidez.
Plazos clave en una herencia
Los plazos en materia de herencias son estrictos y desconocerlos no exime de cumplirlos.
Plazo para liquidar impuestos
Por norma general, el plazo para liquidar el Impuesto de Sucesiones es de 6 meses desde el fallecimiento, aunque en algunos casos se puede solicitar una prórroga.
No cumplir este plazo puede implicar:
- Recargos
- Intereses
- Sanciones económicas
Plazo para aceptar o renunciar
La ley no establece un plazo fijo para aceptar o renunciar a la herencia, pero los acreedores o otros herederos pueden forzar una decisión mediante requerimiento formal. No decidir a tiempo puede provocar consecuencias no deseadas.
Problemas frecuentes entre herederos
Las herencias son una de las principales causas de conflictos familiares. Estos son algunos de los problemas más habituales.
Falta de testamento
Cuando no hay testamento, la herencia se reparte según el orden legal establecido. Esto suele generar:
- Retrasos
- Confusión
- Conflictos entre familiares
Además, no siempre coincide con la voluntad real del fallecido.
Desacuerdos sobre el reparto
Aunque exista testamento, pueden surgir conflictos por:
- Valoración de los bienes
- Uso de inmuebles heredados
- Repartos desiguales
- Preferencias personales
La falta de acuerdo puede bloquear la herencia durante años.
Uso indebido de bienes comunes
Uno de los herederos ocupando una vivienda, usando dinero común o gestionando bienes sin consenso es una fuente frecuente de conflicto y puede dar lugar a reclamaciones legales.
Deudas ocultas
Descubrir deudas después de haber aceptado la herencia es uno de los mayores problemas. Avales, préstamos o responsabilidades fiscales pueden aparecer meses o incluso años después.
Consejos prácticos antes de firmar
Antes de aceptar una herencia:
- Solicita información completa sobre bienes y deudas
- Valora la aceptación a beneficio de inventario
- No realices actos que impliquen aceptación tácita
- Respeta los plazos fiscales
- Busca asesoramiento profesional
Una firma precipitada puede tener consecuencias durante toda la vida.

Explicado de forma muy clara para un tema tan complicado. Después de leerlo entiendes por qué tanta gente se mete en problemas con las herencias.