Todos somos consumidores. Contratamos servicios, compramos productos, pagamos suscripciones y confiamos en que aquello por lo que pagamos funcione correctamente. Sin embargo, la realidad es que los problemas con empresas y compañías son frecuentes: servicios que no cumplen lo prometido, productos defectuosos, negativas a devolver el dinero o silencios prolongados ante una reclamación.
Muchas personas no reclaman porque creen que es complicado, que no servirá de nada o que “la empresa siempre gana”. Nada más lejos de la realidad. La ley protege al consumidor, y conocer cómo ejercer esos derechos aumenta enormemente las posibilidades de éxito. En esta guía te explicamos cómo reclamar correctamente, qué derechos tienes ante servicios defectuosos, cómo funcionan las garantías y devoluciones, y qué hacer cuando la empresa no responde.
¿Quién es consumidor y qué derechos tiene?
Se considera consumidor a la persona que adquiere bienes o servicios para un uso personal, no profesional. Como consumidor tienes derechos básicos, entre ellos:
- Recibir información clara y veraz
- Obtener productos y servicios conformes a lo contratado
- Reclamar cuando hay incumplimientos
- Obtener reparación, sustitución, devolución o compensación
Estos derechos existen aunque el contrato no los mencione expresamente.
Reclamaciones por servicios defectuosos
Un servicio defectuoso no es solo aquel que no funciona, sino también el que no cumple lo prometido o se presta en condiciones distintas a las contratadas.
¿Cuándo se considera defectuoso un servicio?
Algunos ejemplos habituales:
- Internet con una velocidad muy inferior a la contratada
- Reformas mal ejecutadas
- Cursos o formaciones que no se imparten como se anunciaron
- Gimnasios o servicios que cierran sin ofrecer alternativas
- Viajes con condiciones distintas a las ofertadas
Si el servicio no se ajusta al contrato, tienes derecho a reclamar.
Qué puedes exigir como consumidor
Ante un servicio defectuoso puedes solicitar:
- Corrección del servicio
- Repetición del servicio
- Reducción del precio
- Resolución del contrato y devolución del dinero
- Indemnización por daños, si procede
La elección depende de la gravedad del incumplimiento y de si el problema puede solucionarse.
Importancia de las pruebas
Para reclamar con éxito es fundamental acreditar el incumplimiento. Guarda siempre:
- Contratos
- Publicidad y ofertas
- Facturas y recibos
- Correos, mensajes o grabaciones
- Fotografías o informes técnicos
Muchas reclamaciones fracasan no por falta de razón, sino por falta de pruebas.
Garantías y devoluciones: lo que debes saber
Garantía de los productos
Los productos nuevos cuentan con una garantía legal. Durante ese periodo:
- El vendedor responde por defectos de fabricación
- El consumidor puede exigir reparación o sustitución
- Si no es posible, puede solicitar rebaja del precio o devolución
La garantía es obligatoria y no puede limitarse mediante contrato.
¿Qué cubre la garantía?
La garantía cubre defectos que:
- Ya existían en el momento de la compra
- No son consecuencia de un mal uso
- Afectan al funcionamiento normal del producto
No cubre daños causados por golpes, uso indebido o desgaste normal.
Derecho de devolución
En compras a distancia (online, teléfono), el consumidor suele tener derecho a desistir:
- Sin necesidad de justificar el motivo
- Dentro del plazo legal
- Recuperando el importe pagado
Este derecho no depende de la voluntad de la empresa y debe respetarse.
Excepciones al derecho de devolución
No todos los productos admiten devolución, como:
- Productos personalizados
- Bienes que puedan deteriorarse rápidamente
- Contenido digital ya descargado
- Productos desprecintados por higiene
Aun así, la empresa debe informar claramente de estas excepciones.

Cómo reclamar correctamente paso a paso
Reclamar no es solo quejarse. Seguir un orden aumenta enormemente las probabilidades de éxito.
1. Reclama primero a la empresa
El primer paso siempre es dirigirse a la empresa:
- Por escrito
- De forma clara y concreta
- Indicando qué ha pasado y qué solicitas
Solicita una respuesta por escrito y guarda copia de todo.
2. Utiliza hojas de reclamaciones
Si la empresa tiene establecimiento físico:
- Solicita la hoja de reclamaciones
- Rellénala con hechos objetivos
- Entrega una copia a la empresa
Este documento tiene valor legal y obliga a la empresa a responder.
3. Acude a organismos de consumo
Si la empresa no responde o rechaza tu reclamación:
- Presenta la reclamación ante consumo
- Aporta toda la documentación
- Solicita mediación o arbitraje
Este procedimiento suele ser gratuito y eficaz para conflictos habituales.
4. Arbitraje de consumo
El arbitraje es una vía rápida y económica:
- La decisión es vinculante
- No requiere abogado
- Evita juicios largos
Eso sí, la empresa debe estar adherida o aceptar el arbitraje.
Qué hacer si la empresa no responde
El silencio empresarial es una de las situaciones más frustrantes, pero no significa que hayas perdido.
No te quedes en la reclamación verbal
Las llamadas telefónicas no suelen servir como prueba. Es imprescindible:
- Reclamar por escrito
- Utilizar medios que dejen constancia
- Guardar justificantes
Sin prueba, es como si no se hubiera reclamado.
Escala el conflicto
Si no hay respuesta:
- Acude a consumo
- Valora el arbitraje
- Considera la vía judicial
Muchas empresas reaccionan cuando ven que el consumidor actúa con seriedad.
Vía judicial: cuándo conviene
Cuando:
- El importe es elevado
- El perjuicio es importante
- No hay voluntad de acuerdo
Los tribunales suelen ser favorables al consumidor cuando hay incumplimientos claros.
Errores frecuentes al reclamar
- No reclamar a tiempo
- No conservar pruebas
- Reclamar solo de palabra
- Aceptar respuestas genéricas
- Desistir demasiado pronto
La constancia suele marcar la diferencia.
Consejos prácticos para reclamar con éxito
- Actúa rápido
- Reclama siempre por escrito
- Sé claro y educado
- Pide exactamente lo que quieres
- No te conformes con respuestas vagas
Un consumidor informado es un consumidor protegido.
Conclusión
Reclamar a una empresa no es un favor que te hacen, es un derecho que te asiste como consumidor. Los servicios defectuosos, los problemas con garantías o las devoluciones mal gestionadas tienen solución cuando se actúa correctamente.
Conocer tus derechos, reunir pruebas y seguir el procedimiento adecuado te coloca en una posición de fuerza frente a empresas que, en muchos casos, cuentan con la inacción del cliente.
Antes de rendirte, recuerda: reclamar funciona cuando se hace bien.

He seguido los pasos del artículo y, por primera vez, la empresa me ha hecho caso. Funciona si sabes cómo hacerlo.