Durante una baja laboral, recibir una citación de la mutua suele generar nervios e incertidumbre. Muchas personas creen que están obligadas a acudir a cualquier revisión, aceptar lo que diga el médico de la mutua o reincorporarse de inmediato si así se lo indican. La realidad es más matizada. Las mutuas tienen funciones de control, pero también límites claros, y el trabajador conserva derechos importantes.
En este artículo te explicamos qué son las revisiones médicas de la mutua, cuándo estás obligado a acudir, qué pueden y qué no pueden hacer, y cómo protegerte si surge un conflicto.

Qué es la mutua y qué papel tiene
La mutua colaboradora es la entidad que colabora con la Seguridad Social en la gestión de:
- Accidentes de trabajo
- Enfermedades profesionales
- Control de determinadas bajas
En algunos casos, también puede intervenir en bajas por contingencias comunes, pero no sustituye al médico del sistema público.
Su función principal es:
- Controlar la evolución de la baja
- Valorar la capacidad laboral
- Proponer altas o tratamientos
No es un órgano disciplinario ni una autoridad absoluta.
¿Estás obligado a acudir a una revisión de la mutua?
Sí, en la mayoría de los casos
Si la mutua te cita correctamente:
- Estás obligado a acudir
- La inasistencia injustificada puede tener consecuencias
- Se considera un deber del trabajador
No acudir sin causa puede dar lugar a:
- Suspensión de la prestación
- Problemas administrativos
- Conflictos laborales
Cuándo puedes justificar la ausencia
No acudir puede estar justificado si:
- Estás hospitalizado
- Tienes una causa médica acreditada
- La citación no se ha realizado correctamente
En estos casos, debes comunicarlo y justificarlo por escrito.
Qué derechos tienes en una revisión médica de la mutua
Aunque debas acudir, no estás indefenso.
Derecho a un trato respetuoso
La mutua debe:
- Tratarte con respeto
- Escucharte
- Actuar con profesionalidad
No estás obligado a soportar:
- Comentarios despectivos
- Presiones indebidas
- Trato intimidatorio
Derecho a la confidencialidad
Tu información médica:
- Es confidencial
- No puede comunicarse a la empresa
- Solo se comparte lo estrictamente necesario
La empresa no tiene derecho a conocer tu diagnóstico.
Derecho a discrepar
Que el médico de la mutua tenga una opinión distinta no te obliga a aceptarla automáticamente. Puedes:
- Mostrar disconformidad
- Aportar informes médicos
- Solicitar revisión por otros cauces
La mutua no tiene la última palabra.
Qué puede hacer la mutua (y qué no)
Lo que SÍ puede hacer
La mutua puede:
- Citarte a revisiones médicas
- Evaluar tu evolución
- Proponer un alta médica
- Solicitar pruebas complementarias
Estas actuaciones forman parte de sus funciones de control.
Lo que NO puede hacer
La mutua no puede:
- Obligar a darte el alta directamente en ciertos casos
- Forzarte a reincorporarte sin seguir el procedimiento legal
- Amenazarte con sanciones laborales
- Comunicar diagnósticos a la empresa
- Presionarte para firmar documentos sin explicarlos
Si ocurre algo de esto, está excediendo sus funciones.

Propuestas de alta de la mutua
Uno de los momentos más delicados es cuando la mutua propone el alta.
¿Qué significa una propuesta de alta?
No es un alta inmediata. Es:
- Una propuesta
- Una recomendación
- Una solicitud de valoración
Debe ser revisada por el organismo competente.
Qué hacer si no estás de acuerdo con la propuesta
Si la mutua propone el alta y no estás conforme:
- Puedes manifestar tu disconformidad
- Aportar informes médicos
- Solicitar revisión
No reincorporarte sin seguir este procedimiento sí puede generar problemas.
Consecuencias de no acudir a una revisión
No acudir sin justificar:
- Puede suspender la prestación
- Puede generar incidencias administrativas
- Puede debilitar tu posición
Por eso, aunque no estés de acuerdo con la mutua, acudir suele ser lo más prudente.
Qué documentos puedes llevar a la revisión
Es recomendable acudir con:
- Informes médicos recientes
- Pruebas diagnósticas
- Documentación del tratamiento
- Partes de evolución
Esto refuerza tu posición y aporta objetividad.
Errores comunes en las revisiones de la mutua
- No acudir por miedo
- Enfrentarse de forma agresiva
- No llevar informes médicos
- Firmar documentos sin leer
- Creer que la mutua manda más que el médico público
La información es tu mejor defensa.
Qué hacer si sientes presión indebida
Si durante la revisión:
- Te presionan para volver al trabajo
- Minimiza tu estado de salud
- Te tratan de forma inadecuada
Puedes:
- Solicitar que conste tu disconformidad
- Pedir copia de informes
- Formular queja formal
- Aportar informes externos
No estás obligado a aceptar un trato injusto.
Revisión médica y empresa: qué puede saber
La empresa:
- Puede saber si estás de baja o de alta
- Puede conocer la duración estimada
- No puede conocer el diagnóstico
Si la empresa conoce detalles médicos concretos, puede haber una vulneración de tu intimidad.
Consejos prácticos para acudir a una revisión de la mutua
- Acude siempre, salvo causa justificada
- Mantén una actitud tranquila y respetuosa
- Lleva informes médicos
- No firmes nada que no entiendas
- Solicita copia de lo que firmes
- Actúa rápido si hay propuesta de alta
Una revisión bien gestionada evita problemas posteriores.
Conclusión
Las revisiones médicas de la mutua forman parte del sistema de control de las bajas laborales, pero no son un juicio ni una orden automática de reincorporación. El trabajador tiene obligaciones, como acudir a las citaciones, pero también derechos que deben respetarse.
Conocer qué puede hacer la mutua, qué no, y cómo actuar ante propuestas de alta o presiones indebidas es clave para proteger tanto tu salud como tus derechos laborales.
Ante una revisión médica, recuerda: acudir informado es la mejor forma de defenderte.
