Recibir un alta médica cuando todavía no te encuentras en condiciones de volver al trabajo es una situación más común de lo que parece. Dolor persistente, limitaciones físicas, ansiedad, recaídas o tratamientos inacabados hacen que muchos trabajadores se pregunten: ¿estoy obligado a reincorporarme?, ¿puedo impugnar el alta?, ¿qué pasa si no vuelvo a trabajar?
La falta de información provoca miedo y decisiones precipitadas que pueden tener consecuencias graves, tanto médicas como laborales. En este artículo te explicamos qué ocurre si no estás de acuerdo con el alta médica, qué opciones tienes, qué plazos existen y qué errores debes evitar.
¿Qué es el alta médica y qué implica?
El alta médica es el documento que declara que el trabajador está en condiciones de reincorporarse a su puesto de trabajo. Con ella:
- Finaliza la situación de incapacidad temporal
- Se deja de percibir la prestación por baja
- Nace la obligación de volver a trabajar
Es importante entender que el alta no es una sugerencia, sino un acto con efectos legales. Ignorarla sin actuar correctamente puede generar problemas serios.

¿Quién puede emitir el alta médica?
El alta puede ser emitida por:
- El médico de atención primaria
- La mutua colaboradora
- El organismo gestor correspondiente
Dependiendo de quién la emita, el procedimiento para impugnarla puede variar, pero en todos los casos existen vías para discrepar.
¿Qué pasa si no estás de acuerdo con el alta?
No estar de acuerdo con el alta no te deja indefenso, pero sí exige actuar con rapidez y criterio.
Si consideras que:
- No estás recuperado
- No puedes desempeñar tu trabajo con normalidad
- Existe riesgo para tu salud
- El tratamiento no ha finalizado
tienes derecho a manifestar tu disconformidad y solicitar una revisión.
¿Estás obligado a reincorporarte aunque no estés de acuerdo?
Esta es una de las preguntas más importantes.
En principio, sí estás obligado a reincorporarte, salvo que:
- Solicites la revisión del alta dentro del plazo legal
- Exista una nueva baja médica válida
- El propio procedimiento suspenda los efectos del alta
No reincorporarte sin hacer nada puede considerarse:
- Ausencia injustificada
- Falta laboral
- Motivo de sanción o incluso despido
Por eso, no basta con “no estar de acuerdo”, hay que actuar formalmente.

Cómo impugnar un alta médica paso a paso
1. Solicitar revisión del alta
Si no estás conforme con el alta, puedes solicitar su revisión dentro del plazo legal. Este trámite permite:
- Que se revise tu situación médica
- Que se valore si el alta es adecuada
- Que se confirme o revoque el alta
El plazo es muy corto, por lo que no conviene esperar.
2. Aportar informes médicos
Es fundamental acompañar la solicitud con:
- Informes médicos actualizados
- Pruebas diagnósticas
- Informes de especialistas
Cuanta más documentación médica objetiva aportes, más opciones tendrás.
3. Esperar la resolución
Una vez solicitada la revisión:
- Se analiza tu caso
- Se valora la documentación
- Se emite una resolución
Mientras tanto, es importante seguir las indicaciones recibidas y no actuar por tu cuenta.
Qué ocurre si la revisión confirma el alta
Si la revisión confirma el alta:
- Deberás reincorporarte al trabajo
- La baja se considera finalizada
- No reincorporarte puede tener consecuencias laborales
En este punto, conviene valorar si:
- Puedes solicitar adaptación del puesto
- Existe riesgo para tu salud
- Es necesario otro tipo de protección laboral
Qué ocurre si la revisión revoca el alta
Si la revisión considera que el alta no era correcta:
- Se mantiene o reanuda la baja
- Continúas en situación de incapacidad temporal
- Sigues percibiendo la prestación correspondiente
Este resultado es más frecuente de lo que se cree, especialmente cuando hay informes médicos sólidos.
Alta médica y riesgos laborales
Un aspecto clave es la adecuación del puesto de trabajo.
Si el alta médica:
- No tiene en cuenta las exigencias reales del puesto
- Ignora limitaciones físicas o psicológicas
- Supone riesgo de recaída
el trabajador puede:
- Solicitar adaptación del puesto
- Pedir cambio temporal de funciones
- Activar la prevención de riesgos laborales
Volver al trabajo no debe poner en peligro tu salud.
Qué NO debes hacer si no estás de acuerdo con el alta
Estos errores son muy habituales y pueden empeorar la situación:
- No reincorporarte sin justificarlo
- Ignorar el alta esperando que “se arregle”
- Confiar solo en llamadas o quejas verbales
- No solicitar revisión en plazo
- No guardar documentación médica
La pasividad suele jugar en contra del trabajador.

¿Puede la empresa sancionarte si no vuelves tras el alta?
Sí, si no actúas correctamente.
Si hay un alta válida y:
- No te reincorporas
- No solicitas revisión
- No justificas tu ausencia
la empresa puede:
- Sancionarte
- Descontar salario
- Iniciar un procedimiento disciplinario
Por eso es tan importante seguir el procedimiento legal.
Alta médica y despido: ¿están relacionados?
En algunos casos, tras una baja prolongada o un alta discutida, aparece el miedo al despido.
Es importante saber que:
- Estar de alta no justifica un despido automático
- Despedir por motivos de salud puede ser ilegal
- Existen protecciones frente a despidos discriminatorios
Si tras el alta se produce un despido, conviene analizar muy bien la causa real.
Qué hacer si te reincorporas pero no puedes trabajar
A veces, el trabajador vuelve al puesto y comprueba que:
- No puede rendir
- El dolor o la ansiedad persisten
- La situación empeora
En estos casos:
- Debes acudir al médico de inmediato
- Solicitar nueva valoración
- No forzar la situación
Forzar la reincorporación puede agravar la lesión o enfermedad.
Consejos prácticos si no estás de acuerdo con el alta
- Actúa rápido: los plazos son muy cortos
- Solicita revisión por escrito
- Aporta informes médicos claros
- No faltes al trabajo sin justificar
- Guarda toda la documentación
- Prioriza tu salud, pero con respaldo legal
Una buena gestión evita conflictos laborales innecesarios.
Conclusión
No estar de acuerdo con un alta médica es una situación delicada, pero tiene solución si se actúa correctamente. El error más común es quedarse paralizado o actuar impulsivamente, cuando lo realmente importante es seguir el procedimiento legal y médico adecuado.
El alta médica no puede ignorarse, pero tampoco es intocable. Existen mecanismos para revisarla y proteger tanto tu salud como tus derechos laborales.
Ante una alta con la que no estás de acuerdo, recuerda: la clave no es enfrentarse, sino actuar a tiempo y con respaldo médico.
