“Ya no vengas mañana”, “recoge tus cosas”, “estás despedido”. Muchos trabajadores reciben estas frases de forma oral, sin carta, sin documentos y sin explicaciones formales. Ante esta situación, surge la duda inmediata: ¿un despido verbal es válido? ¿Qué derechos tengo si no hay nada por escrito?
La respuesta es clara: el despido verbal existe y tiene consecuencias legales, aunque la empresa no haya seguido la forma correcta. En este artículo te explicamos qué validez tiene un despido verbal, por qué es problemático para la empresa y cómo puedes demostrarlo y defender tus derechos.
¿Existe legalmente el despido verbal?
Sí. Un despido verbal es aquel en el que la empresa comunica al trabajador la extinción de la relación laboral sin forma escrita. Aunque la ley exige que el despido se comunique por escrito, la falta de forma no impide que el despido exista.
Eso sí, que exista no significa que sea correcto.
El despido verbal suele considerarse:
- Improcedente, por incumplir los requisitos formales
- O incluso nulo, si vulnera derechos fundamentales
En la práctica, el despido verbal coloca a la empresa en una posición muy débil.
Por qué las empresas recurren al despido verbal
Algunas empresas utilizan el despido verbal para:
- Evitar dejar pruebas
- Ganar tiempo
- Intimidar al trabajador
- Forzar una baja voluntaria encubierta
Otras veces se produce por desconocimiento o mala gestión, pero el efecto es el mismo: una situación de inseguridad para el trabajador.
Qué validez tiene un despido verbal
Desde el punto de vista legal:
- El despido verbal no cumple la forma exigida
- Se presume injustificado
- La empresa tendrá grandes dificultades para defenderlo
Esto juega a favor del trabajador si actúa correctamente y dentro de plazo.

Qué debe hacer el trabajador ante un despido verbal
La reacción inicial es clave.
1. No dejar de acudir al trabajo sin prueba
Uno de los errores más comunes es no volver al trabajo al día siguiente sin dejar constancia. La empresa puede intentar alegar:
- Abandono del puesto
- Baja voluntaria
Siempre que sea posible, conviene dejar constancia escrita de la situación.
2. Solicitar confirmación por escrito
Es recomendable:
- Pedir una carta de despido
- Enviar un correo o mensaje preguntando si se ha producido el despido
- Solicitar instrucciones claras
Esto ayuda a generar prueba.
3. Actuar con rapidez
El despido verbal activa los mismos plazos que cualquier despido, aunque no haya carta.
Cómo demostrar un despido verbal
Este es el punto que más preocupa a los trabajadores. Aunque no haya documento, el despido verbal puede probarse por distintos medios.
Testigos
Compañeros de trabajo, clientes o cualquier persona que haya presenciado la comunicación del despido pueden declarar como testigos. No es necesario que fueran empleados directos.
Mensajes y comunicaciones
WhatsApp, correos electrónicos, mensajes internos o notas de voz pueden servir como prueba, especialmente si:
- Confirman que no debes volver
- Hablan de finiquito
- Asignan tu puesto a otra persona
Incluso respuestas ambiguas pueden ayudar.
Actos posteriores de la empresa
La conducta de la empresa tras el despido también es relevante:
- Bloqueo de accesos
- Retirada de funciones
- Sustitución inmediata
- Comunicación a terceros de que ya no trabajas allí
Todo esto puede demostrar que la relación laboral se dio por finalizada.

Qué ocurre si la empresa niega el despido
En muchos casos, la empresa intenta reconvertir el despido verbal en:
- Baja voluntaria
- Abandono del puesto
- Ausencias injustificadas
Por eso es fundamental:
- No aceptar esa versión
- Actuar rápido
- Dejar constancia por escrito
El silencio o la pasividad suelen jugar en contra del trabajador.
Derechos del trabajador despedido verbalmente
Si se acredita el despido verbal, el trabajador puede tener derecho a:
- Declaración de despido improcedente
- Indemnización correspondiente
- Salarios de tramitación en ciertos casos
- Prestación por desempleo
El resultado dependerá de las circunstancias concretas.
Plazos para reclamar un despido verbal
Este punto es crítico.
- El plazo para impugnar un despido es de 20 días hábiles
- El plazo comienza desde el día en que se produce el despido verbal
- No contar con carta no amplía el plazo
Dejar pasar este tiempo supone perder el derecho a reclamar.
Errores frecuentes ante un despido verbal
- No hacer nada esperando que la empresa regularice
- No volver al trabajo sin dejar constancia
- No guardar pruebas
- Confiar en promesas verbales
- Pensar que sin carta no hay despido
Estos errores facilitan que la empresa se defienda.
Qué NO debe hacer la empresa
La empresa no puede:
- Despedir sin comunicar por escrito
- Simular una baja voluntaria
- Negarse a entregar documentos
- Bloquear el acceso sin explicación
Estas actuaciones suelen volverse en su contra.
Consejos prácticos si te despiden verbalmente
- Mantén la calma
- No discutas ni te enfrentes
- Recopila pruebas
- Deja constancia escrita
- Actúa dentro de plazo
Una reacción ordenada es más efectiva que una impulsiva.
Conclusión
El despido verbal es una práctica irregular, pero frecuente. Aunque no se comunique por escrito, tiene efectos legales y puede impugnarse con éxito si se actúa correctamente.
La falta de carta no perjudica al trabajador; al contrario, suele perjudicar a la empresa. Lo importante es demostrar lo ocurrido y no dejar pasar el tiempo.
Ante un despido verbal, recuerda: el silencio y la inacción son tus peores enemigos; la información y la rapidez, tus mejores aliados.
